Un equipo de biólogos ha encontrado comunidades microbianas capaces de sobrevivir en cavidades subterráneas con altos niveles de salinidad y escasa luz. Su metabolismo se basa en compuestos que apenas aparecen en superficie.
El descubrimiento abre nuevas cuestiones sobre los límites de la vida en la Tierra y sobre posibles analogías con entornos extremos de Marte.








