Un estudio clínico con más de 800 participantes confirma que paseos cortos tras las comidas mejoran la respuesta metabólica y reducen la fatiga posterior.
Los investigadores explican que el movimiento ligero activa la captación de glucosa por el músculo y evita variaciones bruscas en personas sanas y prediabéticas. Los beneficios son consistentes en todas las edades.








