La danza contemporánea sigue explorando nuevos territorios expresivos al integrarse con tecnologías digitales. En esta propuesta audiovisual, los intérpretes interactúan con elementos visuales generados por ordenador, configurando una coreografía donde el movimiento del cuerpo no solo expresa energía física, sino que también altera y complemente un entorno visual dinámico.
Este tipo de creaciones es parte de una tendencia más amplia dentro de las artes escénicas que busca desdibujar los límites entre performance, tecnología y artes visuales. Artistas y coreógrafos están experimentando con sistemas interactivos que responden en tiempo real a la presencia y gestualidad de los bailarines, generando formas de percepción inéditas para el público.
La fusión de la danza con el arte digital no solo amplía las posibilidades estéticas de la escena contemporánea, sino que también invita al espectador a repensar la relación entre cuerpo, espacio y tecnología.








