Instrumentos de alta sensibilidad registraron variaciones en la llegada de partículas que no coinciden con fuentes conocidas como púlsares o remanentes de supernova. Los astrónomos trabajan en modelos para determinar su origen.
Este tipo de fenómenos podría aportar información sobre estructuras poco exploradas de la Vía Láctea o sobre procesos astrofísicos aún no descritos.








