Cuando un medio empieza a crecer, es habitual añadir nuevas secciones para organizar mejor el contenido. A primera vista parece una solución lógica.
Sin embargo, demasiadas secciones pueden producir el efecto contrario.
El medio se fragmenta y la navegación se vuelve confusa.
Qué significa dentro del sistema
Un periódico no necesita reflejar todas las categorías posibles. Necesita una estructura clara que el lector pueda entender rápidamente.
Cada sección debería cumplir una función editorial reconocible dentro del medio.
Cuando se multiplican sin criterio, las secciones dejan de organizar y empiezan a competir entre sí.
Cómo se aplica en la práctica
Una estructura editorial eficaz suele mantener:
- un número limitado de secciones principales
- categorías claras que agrupen contenido relacionado
- recorridos de lectura fáciles de identificar
La organización no depende de cuántas secciones existan, sino de cómo se relacionan entre ellas.
Errores típicos
- crear una sección para cada tema específico
- duplicar contenidos entre distintas áreas
- añadir nuevas secciones para resolver problemas puntuales
- intentar ordenar el contenido aumentando la complejidad
Estas decisiones dificultan la lectura del medio.
Regla DNP
Un periódico fuerte no tiene muchas secciones.
Tiene secciones claras.

