Nuevas mediciones del observatorio Solar Orbiter han detectado una concentración atípica de partículas que viajan a gran velocidad hacia el interior del Sistema Solar. El fenómeno obliga a revisar protocolos de blindaje para naves que operen más allá de la órbita terrestre.
Los especialistas advierten que, aunque el riesgo es bajo, la acumulación de impactos microscópicos puede comprometer instrumentos sensibles durante misiones de larga duración.

Identifican una corriente de polvo interestelar que podría afectar futuras misiones espaciales
Otros temas que pueden interesarte
La inteligencia artificial logra predecir fallos en infraestructuras críticas con días de antelación
Detectan un flujo de partículas energéticas procedente de una región desconocida del espacio profundo






