Arqueólogos han descubierto un enclave de intercambio con más de 4.000 años de antigüedad que incluye herramientas, metales y piezas cerámicas procedentes de regiones distantes.
El yacimiento confirma que las rutas comerciales eran más amplias y complejas de lo que se pensaba. Los artefactos indican cooperación estable entre comunidades y un temprano sistema de especialización productiva.







