Geólogos han cartografiado un túnel de lava que se extiende a lo largo de más de cinco kilómetros y que permanecía oculto desde erupciones antiguas. El corredor conserva formaciones internas que permiten reconstruir la dinámica del flujo magmático original.
El hallazgo aporta información clave sobre la evolución volcánica de la isla y podría abrir nuevas líneas de estudio sobre riesgos geológicos en zonas habitadas cercanas a volcanes activos.








