Mediante imágenes satelitales y análisis sísmico, un equipo ha identificado fracturas profundas que explican la actividad tectónica irregular de la región. El patrón de las fallas sugiere episodios de deformación aún activos.
El estudio permitirá evaluar con mayor precisión riesgos geológicos y planificar infraestructuras resistentes en zonas vulnerables.








