Un nuevo informe del sector renovable confirma que la capacidad fotovoltaica instalada en Europa creció un 34% este año, impulsada por menores costes, mejoras en almacenamiento y políticas energéticas más ambiciosas.
Europa ha cerrado 2025 con el mayor crecimiento en instalaciones solares jamás registrado. La reducción del precio por vatio, la llegada de nuevas baterías de larga duración y los incentivos regulatorios han provocado un aumento significativo de la demanda residencial y empresarial. El sector prevé que esta tendencia continúe al menos hasta 2030, consolidando a la energía solar como la principal fuente de nueva generación en el continente.








